Condena a concejal del FA: una señal para terminar con el odio como método político

SEBASTIAN SICHEL , JUSTICIA CHILENA



El miércoles 10 de junio, el Octavo Juzgado de Garantía de Santiago condenó al concejal de Ñuñoa, Andrés Argandoña del Frente Amplio, por el delito de injurias en contra del alcalde Sebastián Sichel,la pena: 85 días de suspensión de cargo público, firma periódica por un año y multa de 11 UTM.

El tribunal concluyó que las publicaciones del concejal en redes sociales excedieron los límites de la crítica política legítima y afectaron la honra del alcalde. 

Un fallo que, más allá del caso puntual, manda una señal necesaria: el debate público debe desarrollarse con responsabilidad y dentro de los límites que establece la ley.

La crítica a las autoridades es indispensable en democracia. Sin fiscalización ciudadana ni oposición activa, no hay democracia real....Pero esa libertad no es incompatible con el respeto a la verdad y a la honra de las personas,una cosa es cuestionar decisiones, otra muy distinta es ofender, desprestigiar y destruir la reputación del adversario como método político.

Chile lleva años normalizando precisamente eso: una forma de hacer política que consiste en destruir al otro. 

Descalificar, insultar, involucrar a las familias, publicar domicilios o utilizar el escándalo como herramienta electoral,una práctica que no resuelve ningún problema, no mejora la vida de ningún vecino y envenena la convivencia democrática.

El propio alcalde Sichel lo planteó con precisión: la política se trata de hacer que las personas estén mejor, no de destrozar al otro para tratar de ganar,una definición que debería ser transversal, independiente de colores políticos.

Ojalá esta condena sea la señal que necesitamos. 

Que el que grita no le gane al que trabaja,que el que ofende no imponga la agenda,que quienes ejercen cargos públicos entiendan que la crítica legítima y la injuria no son lo mismo, y que la segunda tiene consecuencias.

Cuando la política se transforma en una competencia por destruir al adversario, los únicos que terminan perdiendo son los ciudadanos que esperan soluciones a sus problemas. 

La democracia necesita debate firme, pero nunca odio como método.

Jaser Arriagada Campos

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